Desde su fundación en 1945 en Serres-Castet, en las afueras de Béarn, Maison Verdier ha perpetuado un arte artesanal transmitido a lo largo de cuatro generaciones. Especializada en confitería distintiva, la casa ha construido una reputación internacional gracias a sus emblemáticos Golden Raisins, una fruta macerada en Sauternes y recubierta de chocolate.
Reconocida como Empresa de Patrimonio Vivo y avalada por el Culinary College of France, Maison Verdier combina altos estándares, tradición e innovación para ofrecer productos singulares de alto valor añadido, con un espíritu de calidad, sencillez y maestría artesanal.
Impulsada por un sector dinámico, la Casa desarrolla ahora eventos efímeros en Francia y a nivel internacional, especialmente en Japón, donde sus especialidades encuentran una creciente resonancia entre un público que busca refinamiento, singularidad y savoir-faire francés.